En apenas dos años hemos pasado de oír a muchos expertos prometer que tendríamos verdaderas herramientas de inteligencia artificial (AGI - Artificial General Intelligence) allá para el año 2030, a demostrar lo equivocados que estaban y presentarse esta tecnología varios años como una realidad de uso cotidiano.
Asistentes de iA como ChatGPT, DeepSeek, Gemini, Perplexity, Claude, Copilot, Qwen, Llama o Grok ahora están en boca de todos y todas ellas son capaces de responderte a cualquier consulta con una fluidez y precisión inédita.
Aunque poco a poco las iremos viendo por todas partes, ya son muchos las plataformas que las integran para llevar a otro nivel el trabajo que antes había que realizar a mano de de forma artística.
Tenemos, por ejemplo, herramientas de creatividad visual como Midjourney y DALL·E 4 que generan imágenes hiperrealistas a partir de una entrada de texto (Prompt), mientras que Runway, Sora y Synthesia democratizan la edición y creación de vídeo.
El desarrollo de software con GitHub Copilot y Cursor ya están ahorrando cientos de horas de trabajo a muchos desarrolladores y empezando a asustar a otros por la posibilidad de pronto ser remplazados.
En productividad, Microsoft 365 Copilot, Notion AI y Canva Magic Studio integran la IA en las suites ofimáticas y de diseño; y en investigación, herramientas como Perplexity o *DeepSeek *son capaces de entregarte trabajos que antes requerían miles de horas de investigación.
¿Qué no quieres leerte un artículo como este entero?: pues copias la URL y le pides a una de estas herramientas de IA que te haga un resumen en el idioma que quieras.
(Eso hago yo muchas veces para poder “leer” más artículos en menos tiempo, o incluso para que me los lean mientras hago otra cosa)
La mayoría de estas soluciones mantienen planes gratuitos o freemium, de modo que ignorarlas sería desaprovechar una ventaja competitiva tangible: no solo agilizan la redacción de correos, sino también la elaboración de CV, la investigación académica o la generación de ideas para trabajos universitarios.
Prohibir su uso —ni siquiera en las aulas— ya no es una opción, y el mero hecho de proponerlo, demuestra el bajo nivel de adaptación que tienen algunos.
Cierto es que, en ciertos ambientes corporativos donde se trabaja con información clasificada o sensible, hay que evitar a toda costa utilizarlas o, de hacerlo, se debe prestar mucha atención en sanitizar los datos de entrada que introducimos en el prompt para no proveer datos sensibles que podrían comprometer la confidencialidad de la información de la empresa.
No hay que olvidar que los proveedores de estas herramientas pertenecen a terceros. Nunca podremos saber que podrían llegar a hacer o a quién le podrían llegar a vender la información que proporcionamos, como ya veremos en un artículo más adelante.
Este nuevo paradigma de comunicarse con la tecnología exige aprender a dialogar con los modelos de IA: esa habilidad de formular peticiones claras y específicas, conocida como «ingeniería del prompt», es hoy la mejor inversión para extraer todo el potencial de esta ola tecnológica.
Imagina que le pides a un chef estrella Michelin que te haga “algo rico” (sin más). ¿Qué crees que te serviría?
Probablemente, un plato genérico sin demasiada alma. Lo mismo ocurre cuando le lanzamos prompts vagos a la IA: obtenemos respuestas mediocres.
Pero esto se puede mejorar: según varios estudios, los usuarios avanzados logran resultados 4 veces mejores usando técnicas específicas.
¿La clave? Saber exactamente qué pedir… y cómo pedirlo.
Así que hoy exploraremos las 6 consultas más comunes que hacemos a este tipo de herramientas, herramientas que ya todos deberíais tener instaladas en vuestros ordenadores, tablets y teléfonos móviles.
Vamos a transformar ese “Hazme algo rico” a “Prompts modo Dios“
¿Listo para convertirte en “el hombre/mujer que susurraba a los algoritmos”?
Las 6 consultas que repetimos como loros (y cómo mejorarlas)
“Redáctame un email”
Ingredientes para el prompt perfecto:
- Contexto: “Soy diseñador gráfico en una startup de Madrid”.
- Objetivo: “Negociar trabajo remoto los viernes”.
- Tono: “Profesional pero cercano, sin lenguaje corporativo pomposo”.
- Detalles clave: “Llevo 2 años en la empresa, siempre cumplo plazos, quiero pasar más tiempo con mi gato”.
- Extra: “Incluir una metáfora visual relacionada con el diseño”.
Resultado:* tu jefa no solo te da los viernes, sino que un día se va a tu casa a ver el lindo gatito.
“Ayúdame con mi CV”
Error común: Pedir “Actualiza mi CV” sin contexto → La IA inventa habilidades absurdas como “Experto en pastelería molecular”.
Prompt de nivel pro:
“Actúa como un reclutador tech especializado en marketing digital. Reescribe mi CV para destacar:
- Logros cuantificables (usa números en %)
- Palabras clave: SEO, análisis de datos, gestión de equipos
- Estilo: Dinámico pero formal, máximo 1 página
- Evitar clichés como ’trabajador proactivo'”
“Hazme un ensayo universitario”
Trampa mortal: Copiar y pegar lo que da la IA. Mejor usa: “Genera un esquema para un ensayo de 2000 palabras sobre la ética en la IA. Requisitos:
- 3 argumentos a favor de la regulación gubernamental
- 2 contraargumentos desde la perspectiva de startups tecnológicas
- Incluir 3 casos reales (2019-2024) con fuentes académicas
- Tono: Crítico pero constructivo, estilo Universidad de Harvard”
De todas formas, con esto mucho cuidado, a veces la IA tiene alucinaciones y se inventa citas, referencias o datos, así que un trabajo de estas características debe ser siempre revisado y contrastado.
“Dame recomendaciones de salud”
⚠️ Aquí hay que advertir algo: Partiendo de la base de que las herramientas de IA están todavía en sus fases iniciales y todavía no son completamente fiables, aunque lo serán; todas las recomendaciones recibidas habrá que cogerlas con pinzas y hacer las consultas oportunas al médico especialista que corresponda.
Aunque también es verdad que en países como Arabia Saudita ya se ha abierto la primera clínica de doctor con inteligencia artificial, aunque, de momento, supervisada por doctores reales.
Dicho esto, tras describir tu dolencia, la IA te podría responder algo como esto:
“No soy médico, pero según tu historial de , te sugiero…”.
Veamos un posible prompt seguro y útil: “Actúa como un nutricionista virtual. Basándote en:
- Mi perfil: Mujer de 32 años, sedentaria, resistencia a la insulina
- Objetivo: Perder 5 kg en 3 meses sin dietas extremas
- Restricciones: Vegana, presupuesto ajustado Genera un plan semanal con:
- Lista de compras económica
- Recetas de menos de 30 min
- Alternativas para antojos dulces”
“Crea código para…”
Los desarrolladores más expertos también están utilizando prompts como: “Escribe una función en Python para calcular impuestos que:
- Aplique tasa del 21% a productos estándar
- 10% a libros
- Excluya medicinas
- Maneje errores si el input no es numérico
- Incluir comentarios explicativos cada 3 líneas
- Optimizar para velocidad, no para legibilidad”
“Dame ideas para contenido de mi blog”
En lugar de “Ideas para mi blog de viajes”, prueba: “Soy un nómada digital que escribe sobre viajes low-cost. Genera 5 titulares de posts que:
- Usen paradojas ej. ‘Cómo gastar más para ahorrar en tus viajes’
- Incluyan datos sorprendentes (ej: ‘El 83% de los mochileros comete este error financiero’)
- Apunten a público entre 25-35 años con referencias a series como ‘The Bear’ o ‘Stranger Things’”
El denominador común: La plantilla definitiva
En mi experiencia, y tras analizar prompts exitosos con distintas herramientas de IA, he dado con el que podría ser el “esqueleto mágico”:
- Rol: “Eres un con “.
- Contexto: “Estoy y necesito…”.
- Objetivo claro: “Quiero lograr “.
- Restricciones: “Evitar , priorizar , formato “.
- Estilo: “Tono , ejemplos con “.
- Pregunta abierta: “¿Qué aspectos estoy pasando por alto?”.
Ejemplo práctico:* “Eres un chef italiano Michelin. Necesito una receta de risotto para impresionar a mi suegra vegetariana. Usa ingredientes de temporada (primavera), sin lácteos. Explica cada paso como si fuera una historia de amor hacia su hija. ¿Qué error común debo evitar al cocinarlo?”.
Aunque os estoy “vendiendo” la plantilla anterior como la “plantilla de prompts definitiva”, en realidad os estoy dando solo la que sería una plantilla básica que tocaría los puntos que, casi siempre, habría que incluir, pero no olvidéis que cuanto más detallada y precisa sea la descripción, mejores serán los resultados.
Por poneros un ejemplo personal, yo tengo más de 10 plantillas, las cuales, algunas ocupan hasta 3 páginas; eso sí, te suele llevar un buen puñado de horas afinarlas hasta que obtienes el resultado perfecto, pero si es para realizar un trabajo recurrente, merece la pena, a la larga, te ahorra mucho tiempo.
Si alguna vez te dan 6 horas para cortar el tronco de un árbol, pásate las 4 primeras horas afilando el hacha.
Y es que si estás pensando en comprarte un coche de segunda mano: hazte una plantilla que te analice el anuncio y toda la documentación que te vaya proporcionando el titular (ficha técnica, libro de mantenimiento, ITV, etc.), con objeto de que la herramienta pueda identificar alguna inconsistencia oculta que a ti se te podría pasar por alto.
¿Que quieres obtener imágenes creativas?: crea otra plantilla que mencione todos los detalles para que nada se te pase por alto.
¿Que quieres hacer la declaración de la renta?: pues si no te preocupa que la herramienta se entere de su estado financiero, créate otra plantilla para que cuando le pases la misma información que le pasarías a un gestor, te dé todos los consejos y normativas que te aplican para obtener los mayores beneficios.
En definitiva, las posibilidades son infinitas, solo tienes que recordar que tienes a tu disposición una especie de genio que todo lo sabe, pero al que le tienes que explicar muy bien las cosas antes de pedírselas.
Errores que conviene evitar en tus prompts
- El síndrome del “luego lo ajusto”: la mayoría de los usuarios no editan/ajustan sus prompts iniciales. Mejóralos, haz “ingeniería del prompt”
- Pedir peras al olmo: Esperar que DALL-E genere un logo vectorial o que ChatGPT adivine la acción de bolsa que va a pegar el pelotazo de repente mañana.
- Olvidar la personalidad: ¿Quieres que la IA suene como Shakespeare, un CEO o un youtuber gamer? ¡Díselo!
Bonus: Prompt engineering para rebeldes
- “Responde como si fueras Steve Jobs dando consejos de productividad a un estudiante de arte”.
- El truco del sandwich: Contexto + Petición principal + Pregunta provocadora.
- “Dame 5 opciones radicalmente distintas a lo que la gente piensa sobre…”.
*También te podrías ayudar de herramientas como PromptPerfect (extensión Chrome) que analizaría tus prompts y te podría sugerir optimizaciones en tiempo real.
Probablemente seas de esas personas que cuando hablan con estas herramientas utilizas expresiones de cortesía como “por favor” y “gracias”, pues bien, según Sam Altman, CEO de OpenAI, reveló en una consulta en la red social X, que estas expresiones dirigidas a ChatGPT generan un gasto significativo para la empresa.
Altman estimó que estas interacciones representan “decenas de millones de dólares bien gastados”, debido al consumo energético adicional que implica.
Cada palabra adicional en una consulta requiere procesamiento computacional, lo que incrementa el uso de electricidad y recursos en los centros de datos.
Este aumento en la demanda energética no solo impacta financieramente, sino que también tiene implicaciones medioambientales, así desde que me enteré de esto, yo he perdido mis buenas maneras en mis interacciones. Y sigue funcionando igual de bien.
De todas formas, según Altman, a pesar de estos costos, mantener la cortesía podría ser beneficioso a largo plazo, insinuando que “nunca se sabe” cuándo podría ser relevante.
…
En definitiva, dominar los prompts es como aprender un idioma cuyos hablantes son máquinas que pueden interpretar 671 mil millones de parámetros (sí, DeepSeek-R1 tiene eso).
Pero no se trata de memorizar fórmulas, sino de entender que la IA es un espejo: devuelve lo que le proyectas.
Así que la próxima vez que escribas un prompt, imagina que estás dando instrucciones a un genio despistado pero increíblemente culto.
¿Qué le dirías para que entienda exactamente lo que necesitas… y un 30% más?
Ahora dime ¿Has tenido un diálogo digno de contar o catastrófico con la IA?
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✍️ Nota del autor: Este artículo fue escrito por un humano (sí, de carne y hueso) que ha cometido todos los errores mencionados… para que tú no los repitas. ¡Aprovéchalo! 😉
“Happy prompting…!”