Hoy quiero detenerme un momento y compartir con vosotros una pequeña gran celebración.
Hace tan solo unos meses, concretamente en noviembre de 2024, me lancé a la piscina y publiqué mi primer artículo en mi recién estrenado blog josecurity.es.
Desde entonces me declaro —sin complejos— un nuevo aficionado a esto de escribir sobre tecnología, ciberseguridad y privacidad online, no solo en mi propia casa digital sino también en plataformas tan prestigiosas como Medium y Substack, donde he ido traduciendo al inglés y replicando mis artículos para para llegar a más lectores curiosos, sin olvidar los podcast, aunque he de reconocer que estos últimos con muy poca visibilidad.
Mi experiencia es todavía limitada y cada línea que escribo se siente como un ejercicio de descubrimiento.
Sin embargo, reconozco que no parto de cero: antes de abrir el blog tuve la fortuna de participar como coautor en el libro “Aspectos Jurídicos de la Ciberseguridad” de la editorial RA-MA.
Aquella aventura editorial me enseñó la disciplina de documentar fuentes, contrastar datos y explicar conceptos complejos a un público heterogéneo, habilidades que hoy intento trasladar a cada post, por humilde que sea.
El motivo de este artículo no es analizar la última vulnerabilidad ni reseñar un gadget, sino 🎉DAROS LAS GRACIAS.💖
A los que leéis, comentáis o simplemente reserváis un hueco en vuestra vida para mi 💖¡Danke!💖
Todos sabemos que Google —y en realidad cualquier gran plataforma— rara vez muestra compasión con los autores noveles: hace falta constancia, meses de trabajo y decenas de publicaciones antes de asomar la cabeza en el buscador. Medium, Substack o los propios lectores de RSS funcionan con reglas parecidas.
Aun así, hoy puedo celebrar un hito que para mí es gigantesco: he alcanzado mis primeros 100 suscriptores en Medium.
Puede parecer un número modesto frente a los gigantes de la red, pero representa cien personas reales que han decidido apostar por el contenido que ofrezco.
Si a esos cien sumo los que se han unido a la newsletter de Substack, a los que me siguen en X, BlueSky, el canal de Telegram o LinkedIn, la familia crece hasta convertirse en una comunidad que ya se siente viva.
Escribo por puro hobby.
No persigo monetizar ni ocupar portadas; mi mayor motivación es divertirme mientras comparto lo que sé y aprendo aquello que todavía ignoro.
Cada artículo me obliga a investigar, a contrastar fuentes y a probar herramientas, y ese proceso de investigación eleva mi propio nivel de conocimiento tanto como, espero, aporta valor a los que me leen.
Enseñar a otros a proteger y mejorar su vida digital es, al mismo tiempo, la mejor forma de reforzar mis propios hábitos de seguridad.
Estos primeros seis meses han pasado volando. Entre configuraciones de privacidad, análisis de fugas de datos y reflexiones sobre el futuro de la IA o la seguridad personal, he descubierto cuánto disfruto hilando historias técnicas con un enfoque cercano.
No quiero defraudar a esos pocos cientos de seguidores que ya confían en mí, de modo que renuevo aquí mi compromiso: seguiré esforzándome para entregar artículos basados en información de actualidad —a veces muy poco conocida hasta por grandes expertos—, contrastada y explicada con la claridad que a mí me gustaría encontrar cuando busco soluciones.
Además, como intento pensar en todos, he intentado llegar a mayor audiencia con publicaciones en español e inglés, convirtiendo artículos en episodios de **podcast ** en **Spotify, Apple Podcast o Amazon Music **para el que prefiera oír en vez de leer.
Quiero que cada lector elija cómo, cuándo y dónde consumir el contenido, ya sea leyendo un hilo rápido en X, una publicación en Facebook o escuchando la explicación mientras conduce camino al trabajo.
Thank you! de corazón, por estar al otro lado de la pantalla.
Vuestra curiosidad y vuestros comentarios son el combustible que mantiene este proyecto en marcha.
Seguid sintonizados, porque las próximas entregas ya están en el horno y llegan cargadas de técnicas, curiosidades, herramientas y reflexiones que, confío, harán que vuestra vida digital sea un poco más segura.
Nos leemos —y nos escuchamos— muy pronto.