IA + pérdida de empleo = Renta Básica Universal

Imagen mostrando algunos de los trabajos que serán remplazados por máquinas o algoritmos

Antes de nada, voy a suplicar a mi querido lector que, como seguro que hace siempre, lea este artículo con altura de miras. Le ruego que, por favor, deje atrás por un momento su ideología política e intente analizar conmigo la situación que se avecina. Entre todos necesitamos encontrar una solución urgente al problema del desempleo antes de que sea demasiado tarde.

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¡Empezamos!…

Prepárate para presenciar fábricas que operan a pleno rendimiento sin necesidad de luces encendidas, supermercados donde ya no hay cajeros para atender tu compra, robots desempeñando el papel de jueces o cirujanos, taxis que se desplazan de forma autónoma, drones y robots reemplazando a militares y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, etc.; poco a poco, la mayoría de los trabajos que hoy realizan las personas acabarán en manos de la automatización.

Es cierto que **no hay evidencia sólida **de que la inteligencia artificial (IA) esté eliminando una gran cantidad de empleos. De hecho, la historia ha demostrado que la tecnología tiende a crear más empleos de los que destruye.

También es un hecho demostrado que el efecto sustitutivo de la tecnología hasta ahora siempre ha sido compensado por la creación de nuevos empleos y un aumento en la productividad y el consumo.

Pero esto es distinto, ahora estamos ante un escenario que supera con creces cualquier movimiento similar acontecido en el pasado.

Desde 2015 más o menos, vengo siguiendo de cerca el debate sobre la Renta Básica Universal como medida para contrarrestar el reemplazo de trabajadores humanos por máquinas y algoritmos de IA.

Por aquel entonces, yo creo que nadie esperaba que la IA progresaría tan rápidamente ni alcanzaría el nivel de rendimiento que ya nos está demostrando hoy.

Lo cierto es que ese escenario ya lo tenemos encima y nuestro margen de reacción es muy reducido. Solo contamos con dos o tres años para actuar; de lo contrario, para 2030 ya podríamos estar afrontando una catástrofe social y económica inevitable.

Han pasado 10 años y, aunque por fin ya veo que algunos políticos por fin llevan en su agenda el problema, la mayoría de la gente prefiere cerrar los ojos, politizar el asunto e incluso afirmar que quienes alertan de la desaparición masiva de empleos a causa de la IA, lo hacen por estrategias de marketing, especialmente cuando estos mensajes salen de boca de los líderes de las empresas tecnológicas o de sus críticos que podrían sacar provecho al generar miedo para atraer titulares.

Sin duda, este artículo será tachado por muchos como uno más, cosa que sería injusto, porque yo no obtengo ningún beneficio ni rédito con ello.

Aunque este avance tecnológico aún no sea una realidad no es ciencia ficción: es la dirección natural del crecimiento exponencial de una tecnología que avanza más rápido que nuestra capacidad para adaptarnos.

Aquí no hablaremos de políticos ni de consignas, esto es una alerta tras una reflexión técnica: la automatización masiva generará desempleo estructural sin precedentes, y solo soluciones pragmáticas como la renta básica universal (RBU) pueden evitar el colapso social.

La pregunta no es si ocurrirá, sino cómo nos prepararemos.

Algunos no alcanzan a imaginarlo por lo que ven a día de hoy, pero como dice Enrique Dans, “juzgar una tecnología en rápido desarrollo por su estado actual es como juzgar la aviación por los primeros vuelos de los hermanos Wright: puede parecer sensato… pero es completamente miope.”

La inteligencia artificial, aun estando en sus inicios, ya realiza tareas asombrosas que superan con creces nuestras capacidades.

Nos guste o no, pronto millones de empleos desaparecerán, pero lejos de verlo con alarmismo, podemos considerarlo una oportunidad para construir un futuro mejor para la humanidad.

La historia nos recuerda algunos ejemplos:

  • En 1900, aproximadamente entre el 60% y el 67% de la población activa española trabajaba en el sector agrario. Hoy, menos del 4%.
  • Entre 2000 y 2010, EE.UU. perdió 5.6 millones de empleos manufactureros… mientras la producción aumentaba un 17%.

Y es que no es una opción para las empresas decidirse si automatizarse o no, es que las que no lo hagan quebrarán frente a competidores con costes ínfimos.

El problema real no es la tecnología, sino si nuestro modelo social actual seguirá siendo válido en unos años: ¿Cómo sobrevive una sociedad donde la mayoría no puede “venderse” en un mercado laboral menguante?

Aquí es donde el debate se envenena.

Hablar de RBU suele desatar etiquetas: “¡Comunismo!”, “¡Asistencialismo!”.

Pero observemos los datos sin prejuicios:

  • Si una empresa despide a 1000 humanos e instala robots, sus ganancias se disparan.
  • Esos ex-trabajadores, sin ingresos, dejan de consumir bienes y servicios.
  • El círculo se rompe: menos consumo = menos ventas = recesión; y a gran escala y mantenido en el tiempo = caos.

La solución no es detener la tecnología, sino rediseñar su impacto. Y esto nos lleva al elefante en la habitación…

Renta Básica Universal

La RBU no es caridad. Es un mecanismo de redistribución técnica del dinero financiado por quienes más se benefician de la automatización.

Imagínalo como un “IVA tecnológico”, aunque implicaría grandes ajustes:

  • → → → *

Se ha hablado mucho de distintos modelos, como el propuesto por Bill Gates de poner un impuesto a los robots: gravar cada máquina que reemplace a un humano.

O el canon digital aplicado en España a gigantes tecnológicos.

La contrapartida es que muchos sostienen que un aumento drástico de los impuestos podría desincentivar la inversión y provocar la fuga de capitales.

Otros piensan que inyectar una cantidad masiva de dinero en la economía sin un aumento correspondiente en la producción de bienes y servicios podría desencadenar una espiral inflacionaria que anularía los beneficios de la RBU, erosionando el poder adquisitivo de los ciudadanos.

En cualquier caso, de llevarse a cabo ⚠️ OJO ⚠️: esta posible RBU debería cumplir TRES reglas para no fracasar y ser justa:

  • Universalidad: Todos la reciben, desde el barrendero hasta el CEO. Elimina burocracia y estigmas.
  • Razonable: Suficiente para sufragar gastos de vivienda básica y alimentación, pero no para lujos. En España, podría ser ≈800€/mes.
  • Devolución progresiva: Quienes obtengan ingresos adicionales (por trabajo o emprendimiento), devuelven un % solo si superan un umbral (ej: 20.000€/año). Así, estudiar o innovar sigue siendo rentable.

Mitos que matan el debate

Mito 1: “La gente dejará de trabajar”

Experimentos en Finlandia y Canadá demostraron algo contrario: solo un 1% redujo su jornada laboral. La mayoría invirtió en formación o emprendimiento.

Los resultados obtenidos hasta ahora es que la RBU no les hace perezosos.

A la mayoría les libera de la necesidad de aceptar cualquier trabajo para sobrevivir, permitiéndoles emprender en proyectos personales tras formarse en lo que más les apasiona.

A otros, simplemente, les agrada la ventaja que la RBU les ofrece para llegar a una entrevista de trabajo con mayor poder para negociar mejores condiciones laborales y salariales, rechazando empleos precarios y explotadores.

Mito 2: “No daría para formar familias” ¡Al revés! Hoy, un salario apenas alcanza para vivir y la RBU tampoco daría para vivir independizado. Pero un hogar con 2 adultos recibiría 1.600€/mes. Esto permitiría a un progenitor cuidar hijos sin pobreza.

Mito 3: “Es imposible financiarla”

Aquí es donde entramos en números y la cosa se pone más complicada de explicar, así que para hacerlo, me he ayudado de herramientas de IA que, tras lanzarle varias preguntas e hipótesis, me ha ayudado a formular la siguiente propuesta; eso sí, reconozco que, al no ser un experto en finanzas, le podrían quedar muchos flecos que perfilar:

Propuesta de Renta Básica Universal (RBU) en España

1. Estructura General de la RBU:

  • Cuantía: 800 €/mes para toda persona residente en España a partir de los 18 años.
  • Condiciones de devolución:
  • Ingresos < 20.000 €/año: No se devuelve nada. - Ingresos entre 20.000 y 60.000 €/año: Devolución progresiva en IRPF. - Ingresos ≥ 60.000 €/año: Devolución total de la RBU vía IRPF.
  • Jubilados: Solo cobrarán la RBU incrementada si han cotizado al menos 10 años.
  • Eliminación de subsidios: Se eliminan prácticamente todos los tipos de subsidios y ayudas estatales (SMI, educación, vivienda social, etc.).

  1. Financiación de la RBU
A. Impuesto a la Automatización y Ganancias Extraordinarias
  • Impuesto a empresas por automatización:
  • Base: Empresas que sustituyan trabajadores por robots/IA y aumenten sus beneficios netos. - Tipo impositivo: Entre el 25% y el 50% sobre el incremento de beneficios atribuible a la automatización (auditoría anual obligatoria). - Justificación: Redistribuir parte de la productividad ganada por la automatización.
B. Subida de Impuestos Generales
  • IVA:
  • Subida selectiva de 2 puntos en el tipo general (del 21% al 23%) para bienes y servicios no esenciales. - Mantener tipos reducidos y superreducidos para no afectar a las rentas bajas.
  • IRPF:
  • Crear tramos adicionales a partir de 60.000 €/año para garantizar la devolución total de la RBU a rentas altas. - Subida de 2-3 puntos en los tramos superiores.
  • Impuesto de Sociedades:
  • Subida del tipo general al 28% para empresas con beneficio neto superior a 1 millón de euros y que hayan reducido plantilla por automatización. - Incentivos fiscales para empresas que reinviertan en formación y reciclaje profesional.  

3. Implantación Progresiva

  • Fase 1:
  • Primer año: RBU solo para jóvenes de 18-22 años. - Evaluación de impacto y ajuste de los mecanismos de financiación.
  • Fase 2:
  • Segundo año: Ampliación a 18-30 años y personas en paro de larga duración.
  • Fase 3:
  • Tercer año: Universalización progresiva, con revisión anual de sostenibilidad fiscal.

  1. Control de Efecto Llamada y Requisitos de Acceso
  • Residencia y nacionalidad:
  • Acceso solo para personas nacidas en España o hijos de al menos un progenitor español. - Requisito de residencia legal y continuada en España durante al menos 18 años previos a la solicitud. - Excluidos solicitantes de asilo y residencia temporal hasta cumplir los requisitos anteriores.
  • Control de fraude:
  • Cruce de datos fiscales y bancarios. - Sanciones severas por declaración falsa o suplantación.

  1. Otras Medidas Complementarias
  • Formación y reciclaje profesional:
  • Programas financiados por el impuesto a la automatización para recolocar a trabajadores desplazados.
  • Evaluación periódica:
  • Comisión independiente para revisar impacto económico y social cada dos años.
  • Transparencia:
  • Publicación anual de cuentas y auditorías públicas del sistema RBU.

Es decir, el tercer mito, aunque razonable, creo que podría desmontarse con una RBU de 800 €/mes si se acompaña de una reforma fiscal progresiva, un impuesto específico a la automatización y una implantación gradual.

El control de acceso y la eliminación de duplicidades en ayudas son claves para evitar fraudes y el efecto llamada.

Además, el sistema debe ser flexible para adaptarse a la evolución económica y demográfica del país.

Se podría incluso plantear la semana laboral de 32h, con el fin de repartir el empleo residual.

Y vuelvo a repetir lo que dije al principio, puesto que soy consciente que esto se parece mucho a lo que defienden algunos partidos políticos. Pero aun siendo consciente de que muchas de estas medidas resultarían impopulares a día de hoy, sobre todo porque no parecen necesarias todavía, no debemos perdemos de vista lo que estamos intentando evitar con ellas, un desastre de consecuencias impredecibles.

El futuro poslaboral

Ahora piensa en esto: ¿Cuántas obras maestras, avances científicos o proyectos comunitarios nacieron del tiempo libre?

La RBU podría desatar una Edad del Ocio Creativo:

  • Más tiempo para realizar tus hobbies, algunos de los cuales podrían acabar dándote dinero. Oleadas de nuevos escritores, artistas, descubridores, etc.
  • Más tiempo libre para estudiar y formarte para hacer lo que más te gusta.
  • Más tiempo para hacer deporte y tener una vida más sana.
  • Más tiempo para el ocio, socializar y estar con la familia.
  • Más tiempo para dedicarlo a ayudar a los demás realizando trabajos comunitarios.

** ¿Qué otras ventajas podrían surgir en este futuro?**:

  • Mejora de la salud pública y el bienestar: Numerosos estudios y programas piloto han demostrado una correlación directa entre la seguridad económica y la mejora de la salud física y mental. La reducción del estrés financiero podría disminuir la incidencia de enfermedades relacionadas con la ansiedad y la depresión, aliviando la carga sobre los sistemas de salud.
  • Reconocimiento del trabajo no remunerado: La RBU reconocería y valoraría indirectamente actividades esenciales pero no remuneradas, como el cuidado de niños y ancianos, el trabajo doméstico y el voluntariado, tradicionalmente desempeñadas de forma desproporcionada por mujeres.
  • Al asegurar un poder adquisitivo mínimo, la RBU mantendría la demanda agregada, un pilar fundamental de la economía.

Sí, habrá quien elija no hacer “nada productivo”.

Pero en esa hipotética sociedad ya automatizada, ¿sería inmoral vivir con lo básico si las máquinas cubren necesidades esenciales?

Yo creo que no, y resultados pasados de pruebas realizadas de implantación en algunos países muestran que no aparece el temido “efecto pereza”, mientras salud mental, emprendimiento y cohesión social mejoraron.

En conclusión, negar la automatización sería tan absurdo como prohibir la electricidad.

Resistirse a la automatización es cavar nuestra fosa económica.

Ignorar sus consecuencias sociales es cavar una fosa aún más profunda.

La renta básica universal no debería ser una iniciativa de izquierdas o de derechas: es ingeniería de resiliencia social para evitar el caos ante una ola tecnológica que no se detendrá.

La RBU no iguala hacia abajo, sino que garantiza un piso digno mientras permitimos que la tecnología haga lo que mejor sabe hacer: liberarnos.

La conclusión es sin duda contra-intuitiva: hoy la sustitución es baja, pero la combinación de la curva de aprendizaje de estas máquinas y herramientas + la reducción de sus costes = crea un escenario de desplazamiento ultra-rápido que se prevé a partir de 2026-2030.

La decisión ya no es si implantarla, sino cuándo la política se atreverá a adelantarse a los datos.

La RBU es una herramienta poderosa, con un potencial inmenso para el bien, pero cargada de riesgos si se implementa de forma ingenua o con fines ocultos.

El verdadero desafío no es solo cómo distribuir la riqueza generada por la IA, sino cómo redefinir el contrato social en un mundo donde la naturaleza del trabajo y el propósito de la vida humana están en plena transformación.

Dejar a la mitad de la población a la deriva no es una opción porque además nos acabaría impactando; diseñar un futuro justo y con propósito es el imperativo de nuestro tiempo.

Cuéntame ¿crees que este escenario no se va a producir? y si te parece plausible ¿cómo crees que deberíamos lidiar con este problema? ¿alguna idea?